Claves importantes de los seguros de decesos

¿En qué consiste un seguro de decesos?

Para aquellos que aún no lo sepan, un seguro de decesos se trata de un seguro de carácter privado que permite cubrir los gastos ocasionados por un funeral. Entre estos gastos se suele incluir: Féretro, servicios ofrecidos en el tanatorio, entierro o cremación (según el caso), gastos del coche fúnebre y todos aquellos gastos de gestión y tramitación necesarios.

¿Qué modalidades existen en los seguros de decesos?

Según se determina en la legislación española de Estudio sobre los servicios funerarios en España de 2010, existen tres diferentes tipos de modalidad en los seguros de decesos:

Prima nivelada

  • Ventaja: En un principio (te lo contamos en desventajas) la cuantía de la tasa a pagar todos los meses será constante.
  • Inconvenientes: Los primeros años el asegurado deberá pagar una tasa algo más elevada hasta este cumplir aproximadamente los 60-65 años (dependiendo de la compañía de seguros contratada).
  • Puede sufrir ligeros incrementos, especialmente derivados de la inflación

Natural

  • Ventaja: Pagas una tasa en función de la edad, cuánto más joven se es menor es la tasa a pagar. Se paga solo los años que se vive.
  • Inconvenientes: Al cumplir, aproximadamente, entre los 60-65 años esta tasa se incrementa de sobremanera (llegando a históricos al cumplir ciertas edades)

Seminatural

  • Ventaja: Pagas una misma tasa durante un período de años estipulado por la compañía de seguros
  • Desventaja: Al igual que la natural, esta tasa aumenta considerablemente con el paso de los años

En España, la tasa más contratada es la prima nivelada, ya que, aunque al principio se paga tasas elevadas cuando se es joven, a la edad de jubilación esta disminuye y se mantiene constante.

Además, ¿De qué otros factores depende la prima del seguro de decesos?

Además de escoger el tipo de modalidad, las aseguradoras tienen otro tipo de ‘variables’ para calcular la tasa final a pagar por el asegurado, entre las más destacadas se encuentran las conocidas como ‘factores de riesgo’, es decir: Edad del asegurado, capital asegurado (si se va a pagar la tasa de forma vitalicia o por el contrario de manera temporal) y la evolución de precios los servicios funerarios.

¿Se paga más por un seguro de decesos que lo que cuesta realmente un funeral?

Realmente para que esto se pudiese cumplir, sería necesario contratar el seguro de una manera muy temprana (se aconseja contratarlo desde los 40 años) y mantener el seguro habiendo transcurrido muchos años.

Hay que tener en cuenta que sin seguro los gastos de un funeral básico, y según la OCU Organización de Consumidores y Usuarios, cuesta en torno a unos 3500 y solo se incluye hasta el momento antes del entierro, los costes derivados de este no vendrían incluidos (encareciéndose en función de la Comunidad Autónoma donde se celebre el funeral). Como curiosidad puedes comprobar, en una anterior publicación de este blog, simplemente lo que cobra un especialista en tanatoestética y tanatopraxia. 

¿Qué diferencias existen entre un seguro de vida y un seguro de decesos en el momento del fallecimiento de la persona?

La principal diferencia entre ambas es el tipo de prestación que se cubre en el momento del fallecimiento de la persona.  Los seguros de vida tienen como objetivo un fin compensatorio para la familia del fallecido, mientras que los seguros de deceso se ocupan de todos aquellos trámites y servicios relacionados con el funeral de la persona, donde en ocasiones, y según el tipo de modalidad contratada, se contempla casos de repatriación del fallecido o prueba de identificación mediante ADN. Además, en casos de que se necesitase, los seguros de decesos también suele cubrir la atención psicológica que los familiares pudiesen necesitar.

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